Blogia

Club Salandar, rutas montaña y btt

Karakorum («grava negra»)

Karakorum («grava negra»)

Nuestros compañeros del Club Salandar y amigos Carlos Elías, Quique, Joaquín y Arturo (junto a otros compañeros de viaje, entre los que se encuentra Carlos Soria), han emprendido una aventura por Pakistán. Se han echado la mochila a la espalda (¡pedazo mochilón tienen que llevar!) y se disponen a hacer un treking por el Karakorum, por el Baltoro, hasta el campamento base de una montaña de las grandes, el Broad Peak (8.047).

Nuestros amigos viajaron desde Madrid, el pasado sábado 16 de junio, hasta Islamabad, vía Londres y vaya Usted a saber qué otros lugares. Desde allí, en un largo viaje de autobús por esas carreteras (¿carreteras?) que vemos en los documentales y que continuamente los lugareños tienen que estar reconstruyendo, a Skardú. Nuestros amigos se dirigirán, junto al resto de la expedición con todo el material, hacia el Campamento Base. Un espectacular recorrido atravesando el célebre Glaciar de Baltoro y rodeados de unos paisajes incomparables con algunas de las montañas más altas del mundo como protagonistas silenciosas.

Situado en la región montañosa de Gilgit-Baltistan, el Karakorum es, con el Himalaya, una de las grandes cordilleras de Asia. Comparte frontera con Pakistán, India y China. Mide unos 500 km. (frente a los 1.500 del vecino Himalaya) y es, exceptuando las regiones polares, la zona del mundo con más glaciares (la tercera parte del Karakorum).

Dada su altitud y dureza, el Karakórum está mucho menos habitado que la cordillera del Himalaya. Los exploradores europeos llegaron por primera vez a principios del siglo XIX.

Según he podido leer por ahí, el Paso Muztagh se cruzó en 1887 por una expedición encabezada por el coronel Francis Younghusband y los valles situados sobre el río Hunza fueron explorados en 1892 por George Cockerill. Las exploraciones que se realizaron en las décadas de 1910 y 1920 sirvieron para conocer gran parte de la geografía de la región.

El Karakorum y el Himalaya son importantes para las investigaciones sobre la Tierra por diversas razones. Son unas de las zonas del mundo de mayor actividad geológica, ya que están situadas en la zona en la que chocan dos continentes. Además, son importantes para el estudio de las placas tectónicas. Los glaciares de las montañas sirven como indicadores del cambio climático. El Siachen es el mayor, con una lengua de 70 kilómetros de longitud, pero es el Baltoro, con sus «sólo» 58 kilómetros, el glaciar más impresionante. Más que al volumen helado debe su fama a su fantástico paisaje. En sus flancos se levantan las montañas más bellas entre las bellas, a juicio de muchos curtidos montañeros y aventureros. Una vez que se ha visto no se puede olvidar el grupo de Las Catedrales de la Tierra, o la majestuosidad aislada de los Masherbrum, o los trillizos Broad Peak, superando la línea mítica de los ocho mil metros, y, sobre todo las «Montañas de la luz», los Gasherbrum, y el K2, la segunda montaña más alta de la Tierra y, sin duda, la más «grande».

Entre los picos más altos del Karakórum, incluidos cuatro de los catorce ochomiles, se encuentran:

* K2 (8,611 m)

* Gasherbrum I (8,068 m)

* Broad Peak (Chogolisa) (8,047 m)

* Gasherbrum II (8,035 m)

* Gasherbrum IV (7925 m)

* Distaghil Sar (7,885 m)

* Masherbrum (7,821 m)

* Rakaposhi (7,788 m)

* Kanjut Sar (7,761 m)

* Saser Kangri (7,672 m)

El programa de nuestros amigos Carlos Elías, Quique, Joaquín y Arturo (junto a sus compañeros) es el siguiente (aunque sabes que en estos lugares la meteorología manda y tendrán que adaptar su periplo en función de cómo evolucione ésta):

DÍA

PROGRAMA

01

Llegada del vuelo a Islamabad

02

Viaje en autobús a Chilas

03

Viaje en autobús a Skardú

04

Día libre en Skardú

05

Viaje en autobús a Askoli

06

Trek a Jula

07

Trek a Paiju

08

Trek a Urdukus

09

Trek a Trek a Goro-II

10

Trek al campamento base del Broad Peak

11-15

En la zona del campamento base del Broad Peak

16

Trek a Concordia

17

Trek a Ali Camp

18

Trek a Kispang

19

Trek a Siacho

20

Trek a Hushe

21

Viaje en autobús a Skardú

22

Vuelo a Islamabad o viaje en bus hasta Chilas

23

Día libre o bus hasta Islamabad

24

Vuelo de vuelta hasta el destino


Llegada a Madrid (11 de julio)

Carlos Soria, entre otras cosas (la Red está llena de información, ya sabes…):

- Entrevista a Carlos Soria en SoloClimb (junio 2007)

http://www.soloclimb.es/noticia.php?id=0000000026

- Entrevista a Carlos Soria en la revista Fusión (abril 2005)

http://www.revistafusion.com/2005/abril/report139.htm

- Entrevista a Carlos Soria. Telemadrid (marzo 2006)

http://www.telemadrid.es/contenidos/html/elcirculo/pagina_carlossoria.htm

Qué lleva a un hombre a arriesgarlo todo por llegar a la cumbre de estas grandes montañas del Himalaya? Probablemente no haya una explicación racional a esta pregunta, pero, qué afortunado es aquel que ha encontrado su camino en un mundo tan bello y grandioso como este! Carlos Pauner (www.carlospauner.com ). Su aventura actual (julio´07), también en el Karakorum: http://www.carlospauner.com/actual/index.php

La foto que ilustra este post es el glaciar Baltoro visto desde el Gasherbrum II. Pertenece (al igual que parte del texto que he utilizado en este post) al último link de los tres que os presento a continuación. En estos enlaces podrás encontrar fotos de la zona del Baltoro, de Pakistán, de su gente, del Karakorum, de expediciones en sus montañas,... os aconsejo que las visitéis para que disfrutéis un rato (las últimas son espectaculares)

http://www.flickr.com/photos/blusky/sets/935912

http://www.flickr.com/photos/wanderingken/sets/72057594058337036

http://www.flickr.com/photos/98444026@N00/sets/72157594324797939/


¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Teverga – Asturias – Media maratón Senda del Oso´07

Teverga – Asturias – Media maratón Senda del Oso´07

Después de pasarnos el fin de semana soleado por el precioso valle asturiano de Teverga, os cuento algo de la media maratón Senda del Oso que, como pretexto (cualquiera es bueno para salir al monte), nos llevó a conocer aquellos verdes parajes de los que tantas veces nos ha hablado el amigo Don Emilio G. Lucas.

Como ya sabéis, hace casi un año Gabi nos habló de esta carrera. Que si había escuchado cosas buenas de ella, que dónde estaba, que cómo era la historia,… Total, que después de informarnos, algunos nos decidimos por desplazarnos y visitar, otra vez, Asturias.

Es un valle precioso y la zona se presta, como otras tantas asturianas, para organizar algunas rutas con el Club Salandar y la Asociación Juvenil Peñarandina. ¡Todo se andará!

El día de la carrera, domingo 17 de junio (aunque por lo que nos dijeron los señores de la organización, la fecha suele ser más temprana, pero este 2007 la Federación los ha obligado a cambiarla…), para mí comenzó muy temprano. Los que me conocen saben que lo de madrugar no es lo mío; pero últimamente parece que me está cambiando el metabolismo (como dice el amigo Miguel). Casi no había salido el sol y ya estaba yo en la cama de la casa rural jurando en hebreo; la espalda y el cuello estaban pidiendo otro lugar donde apoyarse; o eso, o a levantarse (la próxima vez espero no olvidarme mi almohada en Peñaranda). Pues nada, ¡a levantarse! Sales a la calle y ves que no hay ni un alma; no me extraña, ¡vaya horas! El paisaje, desde esas alturas (Sobrevilla) es inmejorable. Mar de nubes en el valle. El sol que está apareciendo por encima de las montañas. Las laderas que comienzan a llenarse de luz y actividad, el trino de los pájaros,…

Habíamos quedado en San Martín de Teverga a las 9´45 h. La carrera era a las 11 y salía de Tuñón. Cuando llegamos, allí estaban esperándonos Manolo “Opel” (¡ese campeón de España de maratón! ) y Nieves, Agus y Ana. Sánchez y Angélica venían desde Villablino, con sus amigos. Y Nely, Judith y Quique Merchán ya estaban en Tuñón (venían de Gijón, de participar en el triatlón del día anterior). Gabi no pudo venir, ¡cachis…!

¡Nos vamos para la salida! Dorsales, calentamiento (lo justo, que no estamos sobrados,…)

Estamos con el resto de compañeros de la carrera, en un prao, esperando el pistoletazo de salida. Otra carrera más. Sólo pienso en llevar mi ritmo y no pasarme, este año los entrenamientos han brillado por su ausencia. Hasta hace una semana no estaba seguro de que pudiera terminar la media. En fin. Ya estamos aquí. Manolo, Agus y Quique toman buenas posiciones, pero Sánchez y yo nos quedamos más atrás, ¡sin prisa! Dan la salida. ¡Pum! No hay vuelta atrás. ¡Vamos a conocer la media maratón Senda del Oso!

La cosa comienza subiendo y, para no variar, así continuará hasta la llegada en San Martín de Teverga para salvar un desnivel de algo más de 300 metros. Todo el recorrido transcurre con un constante sube, sube y sube. Creo recordar que esa constancia se rompe, para peor, en tres tramos (y uno de ellos en el kilómetro 20, más o menos) para aumentar considerablemente el nivel de inclinación; ¡vaya repecho el último!

Nada más salir comenzaron a caer unas gotas de lluvia; pero durarían poco y luego apareció el sol. Sánchez y yo salimos juntos, charlando, con ritmo suave, casi lento, disfrutando y haciendo fotos. He corrido toda la media con la cámara de fotos, hablando con la gente y haciendo fotografías (debido a la poca luz de algunos tramos, y no a la velocidad que yo llevaba, je, je,… el 90 % están movidas, claro; pero hay algunas curiosas).

La senda (de la que tanto nos había hablado el amigo Emilio) merece la pena, es muy bonita para correr una media maratón (creo que es la carrera más bonita en la que hasta hoy he participado). Es una antigua vía de un tren minero y hoy se ha transformado en una vía verde que puede llevarse a cabo a pie o con bicicleta. Pasa por algunos pueblos y cruza varias veces la carretera (creo recordar que 3 ó 4). Discurre por el centro del valle, junto al río, con abundante vegetación, algún túnel, puentes,… y la sorpresa de encontrarte con dos osas, Paca y Tola, en semilibertad (ya las veréis en las fotos).

La carrera se me hizo un poco larga (la falta de entrenamiento…) Y cuando uno va llegando y se encuentra cerca de la meta, va haciendo balance de lo sufrido y de la belleza contemplada. Todo estupendo, merece la pena venir a esta carrera. También me acordé de Gabi, que tanto empeño puso en esta prueba y al final no pudo venir (intentaremos ir en grupo el próximo año, no hay problema), de Carlos Elías (que está disfrutando estos días por Pakistán y también habría venido), de Albarrán, José Antonio, del tío Miguel y el mi Juli (que podían haberla hecho con la btt),... y de los compañeros que otras veces nos acompañan en las carreras. Y cuando llegas al pueblo te emocionas y se te pone una sonrisa de oreja a oreja cuando cerca de la meta está Rosa con Diego dándote ánimos (¡se me ponen los pelos de punta!). ¡Qué bonito!

La carrera la ganó el compañero Quique Merchán. Manolo también ganó en su categoría. Agus hizo una buena marca y Sánchez y yo nos defendimos como pudimos. La clasificación está en la página del Ayuntamiento de Teverga (www.aytoteverga.org, en el apartado de documentación).

Enhorabuena a la organización y gracias a las personas que durante el recorrido estaban animando. Y gracias especialmente a nuestras respectivas, que una vez más estuvieron al pie del cañón, animando y compartiendo con nosotros estos momentos. Momentos que buscamos-encontramos todos los días; y sabido es que la vida no es más que una sucesión de momentos, y los momentos se constituyen de ilusiones, logros, sorpresas y emociones. De todo ello ha habido. Y seguirá habiéndolo mientras el cuerpo aguante y la vida nos lo permita.

Saludos y a disfrutar.

Fotos de Nely .

Fotos de Angélica y Sánchez.

Fotos de Lillo (mis fotos y alguna de Rosa) .

Fotos de la ruta del Tabayón, PN de Redes (Asturias)

Fotos de la ruta de Arrudos, PN de Redes (Asturias)

Fotos de la ruta del Alba, PN de Redes (Asturias)

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Luís Agustín Berrocal por Valdepeñas

Luís Agustín Berrocal por Valdepeñas

Queridos amigos,
Si me permitís, como antiguo socio del club, amigo y aficionado al senderismo, me gustaría compartir con todos vosotros mi experiencia este pasado fin de semana por tierras de Jaén, en la Sierra Sur, más concretamente en el pueblo de Valdepeñas de Jaén, lugar que desconocía porque para empezar, Valdepeñas sólo me sonaba a vino, y creía que no existía este maravilloso lugar, residencia de trabajo de una buena amiga que me invitó a estas jornadas que se celebran cada año en los meses de abril y mayo, y va por su cuarta edición ya.
Nos reunimos gente de muchos lugares: Jaén, Córdoba, Sevilla… y uno de Salamanca. Les llamó la atención que viniese de tan lejos y a parte de darme mucha información para vosotros, me dejaron un trato fantástico y buen recuerdo que no olvidaré.
Después de unas siete horas de viaje y más de 500 km, con sus respectivas paradas, retenciones al pasar Madrid, obras en carretera, estirar piernas, etc. llegué a Valdepeñas de Jaén, situada a 34 km de Jaén, en el corazón de la comarca de la Sierra Sur, a una altura de 922 metros sobre el nivel del mar, (casi como nosotros), y con una superficie de aproximadamente 18000 hectáreas de las cuales alrededor de 16000 son de monte. El desarrollo de la localidad es por una economía eminentemente agrícola y ganadera, que se plasma en una rica gastronomía basada en productos de sus ricas huertas, frutos silvestres y setas de monte, carne de ovino y caprino, miel… pero sobre todo el aceite de oliva, que me consta… que me he traído un contingente de barricas… que no veáis como sienta por las noches cuando llego de fiesta untado en pan o tostas... buf… y por la mañana claro... je, je,...

Las rutas son dos días, no se madruga mucho, a las 8 de la mañana, pero combinado con las cenas, fiesta, y luego el tiempo que no acompañó mucho la verdad… fue un poco cansado, pero mereció la pena por todo lo que os voy a contar, y no olvidéis que yo iba de visita también, pero aguanté como un campeón.

Lo primero que llama la atención al empezar las rutas es un paraje que está metido en el pueblo y que fue inicio y paso obligado los dos días de senderismo, es un paraje llamado Las Chorreras, un rincón como os digo que provoca una sensaciones increíbles y eso que no tiene agua, porque eso fue la pena, no disfrutar de sus cascadas, una de 20 metros de altura, saltos de agua, etc.

Llevan tres años sin ella, aún así, su vegetación autóctona en la que abundan las zarzas, hiedras, fresnos, higueras, cedros, sauces llorones, etc., forma un entorno de naturaleza exuberante, precioso.

El sábado hicimos la subida a Ventisqueros y el Peñón del Almacén, un mirador natural que sin duda es lo mejor de la ruta y de las jornadas, por las vistas y la impresión que da al llegar a su cima, impresionante. Lástima del tiempo, pues nos llovió e hizo algo de frío, pero en fin, mereció la pena sin duda alguna. La organización se encargó de repartir pan de Valdepeñas, muy bueno, por cierto, y aceite para acompañar la comida que llevábamos en forma de bocadillos, embutidos varios, ensaladas, regados como no con sus botas de vino, fino, aguardiente, bueno, que os voy a contar, es lo mismo en todos los sitios, otra cosa no. En definitiva, unos parajes fantásticos, con diversidad de árboles, animales, etc. A mí me recordó muchas veces a Las Batuecas.

Recorrimos unos 18 km y después de llegar, ¡calados!, y su correspondiente duchita nos invitaron a una cena donde pudimos degustar a parte del picoteo típico con frutos secos, patatas, olivas, embutido, migas con mezcladas con melón, salmorejo, cabrito.

Después de sus correspondientes copas, bailes y demás jarana, ah! y pocas horas de dormir, el domingo más, empezamos con lluvia la jornada pero fue a mejor durante el día, menos mal, porque eran otros 21 km de ruta, la llamada De Los Barrancos del Tercero a los puertos del Paredón, preciosa igualmente, variedad de paisajes, pendientes, prados, barrancos, arroyos, sendas empedradas, algunos casi inaccesibles, aventura en estado puro. En la mitad de la jornada nos paramos en un Cortijo donde la organización nos iba a obsequiar con una comida, pero antes, quedaban aún algo más de tres horas, eso sí, opcional, porque avisaron que los que no estuviesen en condiciones lo iban a pasar mal y muchos optaron por quedarse en la chimenea y disfrutar de una casa en el campo, etc. Yo por supuesto que no, a mí me gusta acabar lo que empiezo y, aunque el primer impulso fue pensar en los km y horas de juerga acumuladas, del grupo que conocí sólo mi amiga y yo nos pusimos de nuevo en camino, eso sí, llegamos los primeros a la vuelta, ¡pero del hambre que teníamos! Entonces, el jamón, las patatas a lo pobre, ensaladas, el choto y hasta calostros de cabra… nos supo a gloria. Ya para acabar y de vuelta a casa casi todo el recorrido fue en descenso que, no por eso fue menos duro, al llegar, un merecido descanso y charla con el grupo que me pasó a saludar y me dio información para que todo aquél que lo desee conozca y se acerque a este maravilloso paraje. Os pasaré todo para que lo tengáis a mano en la sede.

Yo os animo a todos a conocerlo en alguna salida que hagáis, y este año estáis a tiempo porque en mayo hay otras jornadas y si no, pues otra vez, no tenéis ningún problema porque os pongo en contacto con Paco o con Blas y os atenderán muy bien. Muchas gracias por prestarme atención y darme la oportunidad de contároslo. Un abrazo para todos.

Una cosa más, os paso alguna dirección de interés para los internautas: http://www.sierrasurjaen.com/
http://www.lapandera.com/

Parque Natural de Redes, 21-23 de abril de 2007

Parque Natural de Redes, 21-23 de abril de 2007

Aprovechando la fiesta de nuestra comunidad, 23 de abril, día de Castilla y león, este año 2007 nos hemos ido con el Club Salandar y la Asociación Juvenil Peñarandina al Parque Natural de Redes, en Asturias.

El Parque Natural de Redes se localiza en el sector centro oriental de la Cordillera Cantábrica, incluyendo por completo y exclusivamente el territorio administrativo correspondiente a los Ayuntamientos de Caso y Sobrescobio. Es un territorio de montaña de escarpado relieve, con variaciones de altitud que van de los 2.104 m de la cumbre del Pico Torres a los 350 m del río Nalón en su punto más bajo.

Entre los principales valores, además de los humanos, los vegetales y animales, destacamos algunos culturales: sus varios museos, la vaca casina o asturiana de las montañas (catalogada como en peligro de extinción por la normativa estatal), sus artesanales quesos (como el casín, un queso de color amarillo y sin corteza, de sabor fuerte y picante).
Una vez más el llegar hasta aquí no ha sido fácil. Las indicaciones no son muy buenas y además hay varios tramos de zonas cercanas en obras. No es difícil perderse si no conoces la zona o ya has estado por estos parajes en anteriores ocasiones.

Al final hemos rondado las cuarenta personas (¡y entre ellas un pitufo que no llega al año y otro que hace no mucho acaba de pasar su primer lustro!).

Nuestro campamento base ha estado en Soto de Agues (y Villamorey). La mayoría hemos estado alojados en el albergue de Soto de Agues “Cantu L´Osu” (http://www.albergueredes.com). Es un albergue nuevo y los promotores del mismo son gente seria, amable, hospitalaria y con buena mano para la cocina: Sandra y Ovidio.

Hemos disfrutado de lo lindo. Aunque este año por estas fechas la vegetación no está en su mejor punto, la cantidad de agua que baja armando ruido por sus ríos es espectacular y bien merece unas rutas tranquilas, parándote a disfrutar de la calma rota por el agua y los animales, deleitándote con la sonoridad, con las imágenes en movimiento,… ¡una gozada!

Hemos llevado a cabo tres actividades de senderismo:

- Sábado 21: ruta del Alba.

- Domingo 22: ruta de Arrudos (no entera).

- Lunes 23: ruta de la cascada del Taballón.

La información que copio a continuación ha sido obtenida de Internet (SIAPA y otras páginas)

Ruta del Alba

Distancia: 14 Km.

Duración: 4 h.

Dificultad: Baja.

La ruta del Alba fue declarada monumento nacional en el año 2001, siendo una ruta sencilla de fácil andadura y poco desnivel.
Su recorrido, que discurre paralelo al río Alba por el antiguo camino de pastores y arrieros que comunicaba con el vecino concejo de Aller, es de ida y vuelta por el mismo camino.
El primer tramo va por pista casi llana hasta un enclave denominado La Vega a unos 5 Km del inicio donde hay una zona recreativa con mesas y fuente.
A partir de ahí la ruta discurre por senda, con algunos tramos empedrados, y sobre piedra natural encontrándose en las Foces del Llaimo, un desfiladero estrecho y espectacular entre paredes de roca cuarcita y caliza, con algunos voladizos, siempre acompañado por el río del Alba que adorna la ruta con bonitas cascadas, pozos de agua cristalina y marmitas de gigante.
El desfiladero termina en la Cruz de los Ríos, donde se encuentra un refugio, antigua cabaña forestal. En ese punto el Valle se abre, pudiendo apreciar la vegetación de alta montaña que cubre las laderas del Pico Retriñón, collada de la Valencia y Pico Praera entre otros.

Ruta de Los Arrudos

Distancia: 23 Km.

Duración: 8 h.

Dificultad: Media.

Nosotros iniciamos el recorrido en Caleao, tomando una pista que sale por la margen izquierda de la carretera antes de llegar al pueblo. El primer tramo es llano y discurre entre praderías a la vera del Río los Arroces. Tras cruzarlo varias veces se llega a la cabaña de Prendeoriu, donde la pista se transforma en un camino.
A escasa distancia del Prendeoriu, se alcanza el puente colgante de La Calabaza, donde se inicia la ascensión. En este punto comienza el desfiladero de los Arrudos, que toma su nombre de un utensilio tradicional formado por una vara de acebo de unos 2.5 metros de altura a la que se colocaban varias estacas que, dispuestas en cruz a modo de peldaños, facilitaban la subida en los puntos de más difícil acceso. El camino aparece, en ocasiones, tallado en la roca y tras superar la fuerte pendiente alcanza por fin El Collaín, pequeña planicie desde donde se divisa gran parte del valle de Roxecu.
Desde El Collaín, siguiendo el camino principal y dejando el río a la izquierda, se llega tras breve trecho a La Fontona, punto de arranque de las tuberías que conducen el agua destinada al abastecimiento de Gijón.
El camino continúa su ascenso y atraviesa el frondoso hayedo de Los Arrebellaos, al final del cual se arriba a la majada de Roxecu, planicie herbosa en la que existen algunas cabañas derruidas. Tras atravesar el río, se inicia una ascensión de algo más de kilómetro y medio que conduce a la majada de Llede, primero, y a la de los Moyones, después, momento en que puede hacerse una breve parada para descansar y tomar agua en la fuente allí existente.
Desde aquí, el camino continúa ascendiendo entre praderas de alta montaña y, después de atravesar una pequeña zona poblada de escobas, conduce a la Collada de Ubales, punto más alto de la ruta. Se disfruta ahora de magníficas vistas de la vega de Brañagallones, el Canto l' Oso, el Tiatordos e incluso del Macizo Occidental de los Picos de Europa. En la misma collada debe tomarse un desvío a la derecha que, sin perder altura, llega en pocos minutos al Llago Ubales, pequeña laguna de montaña en la que habitan varias especies de anfibios, entre ellos el tritón alpino y el ibérico.
Tras regresar al Colláu Ubales, se inicia el descenso a la majada de la Carbaza, donde la ruta entronca con el antiguo Camín de Castilla, que antaño recorrieran con asiduidad los arrieros casinos. El itinerario prosigue a la izquierda por dicho camino, alcanzándose cómodamente la collada de La Canalina y, tras ésta, la de Pandu Vallegu, lugar donde no resultará extraño disfrutar del espectáculo de alguno de los rebaños de rebecos que frecuentan la zona.
No resta ya más que descender hacia las cabañas de Pasaoriu por el ancho camino que conduce a La Infiesta, hermosa aldea destino final del itinerario.

Nosotros, como ya he comentado, no hicimos la ruta entera. A la vuelta nos encontramos con José Manuel, que estaba cortando leña en su cabaña. Estuvimos recordando momentos de hace dos años, cuando estuvimos alojados en su estupenda casa rural de Caleao . Por si te sirve, también ofrece alojamientos: http://www.losarrudos.com

Ruta del Tabayón (o Taballón, lo he visto escrito de las dos maneras en distintos lugares)

Duración: 4 h.

Dificultad: Media-baja.

http://www.vivirasturias.com/asturias/turismo-rural/1566/3437/0/tabayon-de-mongayo/index.html

El Monumento Natural de El Tabayón de Mongayo (decreto 38/2003, de 22 de mayo) es un salto de agua originado por la Riega Mongayo en las inmediaciones de La Campona. El Tabayón se encuentra orlado por brezales de brezo blanco («Erica arborea») y en sus proximidades existen amplias extensiones de hayedos y abundantes abedulares altimontanos, así como algún rodal de acebo con abedul. Esta zona del Parque Natural de Redes constituye un enclave privilegiado desde el punto de vista faunístico, encontrándose en el área de distribución actual del oso pardo («Ursus arctos»), especie catalogada como «en peligro de extinción». En las manchas forestales del entorno destaca la presencia de urogallo cantábrico («Tetrao urogallus»). Además, este enclave constituye el área de campeo de rapaces como el alimoche («Neophron percnopterus») y el águila real («Aquila chrisaetos»).
Es la cascada de mayor altitud existente en el Parque Natural de Redes.

La ruta parte desde el pueblo de Tarna, donde deberemos abandonar nuestro vehículo para iniciar la ruta a pie a través de una pista de hormigón en dirección al cementerio del pueblo. Tras caminar, en un continuo ascender (todo está cuesta arriba), por un sendero que se introduce en un bosque de hayas, llegamos a las cabañas de Los LLinares y El Oteru. Desde la Encrucijada del Pandu la Madera se nos plantea la posibilidad de acercarnos a conocer los Rebollos de La Llana´l Toru, robles centenarios de casi diez metros de perímetro. De regreso a la Encrucijada del Pandu la Madera, continuamos la ruta atravesando el hayedo del Monte Saperu. Tras poco más de 30´ de andadura llegaremos a la fuente donde finaliza el camino. A través de un pequeño sendero que desciende a la cabaña de La Campona, alcanzaremos enseguida la Cascada'l Tabayón. Prosiguiendo el itinerario por el sendero se llega hasta la parte inferior del desplome que da lugar a la Cascada.

Pudimos ver unos majestuosos hayedos, aún brotando y saliendo de su letargo invernal. En otoño esta zona tiene que ser espectacular, preciosa.

Más información:

Asturias en la Web: www.astur-web.com
Desde Asturias: www.desdeasturias.com
Federación de montaña de Asturias: www.fempa.net
Infoasturias: www.infoasturias.com
Principado de Asturias: www.principadodeasturias.com
Red de Museos etnográficos: www.redmeda.com
Revista Fusión: www.revistafusion.com
Turismo en Asturias: www.asturiasturismo.com/caso/index.htm
Vivir Asturias: www.vivirasturias.com
Parque Natural de Redes, Información geológica, flora y fauna: canales.elcomerciodigital.com/extras/fitur/fiturredes1.htm
Para saber más sobre la red de reservas de la biosfera: www.unesco.org/mab/
Parque Natural de Redes, descripción del Parque y sus rutas... (en construcción): www.parquederedes.es
Rutas: http://tematico.asturias.es/mediambi/siapa/web/espacios/espacios/pnt/redes/

Los apartamentos y casas rurales de José Manuel, en Caleao: http://www.losarrudos.com 

Fotos que me han mandado algunos de los participantes (además de las mías, las de Chuchi Porras, Miguel Manjón, Julián “el mi Juli”, Juli “el rumano”, Susana, Rosa, Rodrigo Manjón, Emilio y Guille,… y las que vayamos recibiendo).

- Ruta del Alba .

- Ruta de Arrudos .

- Ruta de la cascada del Tabayón .

Aproximación al Espigüete (Montaña palentina)

Aproximación al Espigüete (Montaña palentina)

El pasado fin de semana (30, 31 de marzo y 1 de abril de 2007), a pesar de que las previsiones meteorológicas no lo aconsejaban, decidimos acercarnos a la montaña Palentina. Básicamente íbamos buscando la nieve que el extraño invierno nos había negado en nuestro querido Gredos.
Así que allí nos plantamos el amigo Joaquín, José Antonio el de Villarino y Carlos Elías, el resto de habituales (Lillo, Miguel, Julián,..) por diferentes motivos no pudieron acompañarnos.
Nada más llegar al aparcamiento en la base del Espigüete nos dimos cuenta de que las previsiones se cumplían, a ratos llovía a ratos nevaba, acompañado de fuerte viento. Aun así decidimos hacer ruta nocturna en busca del refugio que ninguno conocíamos, pero que aparece en los mapas relativamente cerca. Afortunadamente a ratos las nubes dejaban ver una luna casi llena que nos permitió encontrarle sin problemas; éste se encuentra escondido tras una elevación del terreno y próximo a la pista que sube por el valle. Todo el tramo lo hicimos pisando nieve.
El refugio es estupendo, limpio, bien cuidado, con chimenea (lástima de no haber previsto subir leña), dispone de una zona baja con mesa y bancos y un altillo donde poder dormir. Además esta situado en un sitio privilegiado con unas vistas impresionantes del corredor noroeste.
Al amanecer se podía apreciar el tiempo cambiante y los fuertes vientos que levantaban la nieve en la arista.
Después de descender desde el refugio en busca de los trastos que habíamos dejado en el coche, iniciamos la ascensión al Espigüete por su arista este desde el aparcamiento, al inicio directamente (un sobreesfuerzo innecesario puesto que al poco de iniciar la senda del Mazobre se enlaza con la arista) hasta alcanzar la arista para después seguir los hitos. El estado de la vía no era el más idóneo, debido al hielo y la nieve en muy mal estado. La ventisca que por momentos tomaba fuerza nos hizo tomar la decisión de abandonar el ascenso para "escapar" por un terreno no muy evidente al refugio en que pernoctamos la noche anterior, este "escape" nos obligó hacer uso de la cuerda y progresar en ensamble con seguros intermedios para poder movernos con seguridad por un terreno en bastante mal estado.
Después de "escapar" y haber repuesto energías en el refugio, decidimos llegar hasta la cascada del Mazobre ubicada al fondo del valle. Nos pusimos las raquetas (¡qué maravilla!) y a pesar de que comenzaba a nevar con intensidad iniciamos la marcha disfrutando de las sensaciones que se nos mostraban a cada paso, lo de las raquetas fue un acierto que debemos a Joaquín. Después de unas dos horas de marcha llegamos al fondo del valle acompañados de un grupo de rebecos desafiantes progresando con insultante facilidad por las rocas y la nieve.
En un momento que el cielo abrió disfrutamos de unas vistas espectaculares de la cara norte, donde vemos que alguien desciende por la canal norte (¡cómo lo habrá pasado con la ventisca que había!). Deshacemos el camino y regresamos al aparcamiento, allí coincidimos con quien bajaba por la canal norte, el cual nos hace un relato de lo que había pasado que nos pone los pelos de punta, ¡¡¡fue un acierto abandonar la pared!!!  Desde la cascada del Mazobre habíamos observado que el montañero permanecía demasiado tiempo inmóvil al inicio de la pala, estuvimos pendientes de él hasta que reanudó la bajada con aparente normalidad, después nos confesó que ese parón se debió a la necesidad de recuperarse física y emocionalmente de la mala experiencia que había tenido cerca de la cumbre, en medio de una tormenta de nieve, de tal magnitud que no supo dónde estaba hasta que no se encontró bajando por la Norte ¡cuando en realidad él pensaba que bajaba por la arista en dirección al refugio!
Un ejemplo más de lo que puede pasar cuando la montaña nos ofrece su peor cara, aun cuando creamos conocerla suficientemente (este amigo era la sexta vez que subía este año al Espigüete).
Bajamos al pueblo para bebernos esas cervezas con tanto esfuerzo merecidas. Cenamos, comenzaba a nevar de nuevo, pero es que nuestro amigo Carlos le tiene más vicio a la nieve que las cabras al monte por lo que regresamos a pernoctar a ese maravilloso refugio descubierto el día anterior, 40 min de aproximación, todo un acierto puesto que el amanecer del día siguiente nos dejo ver unas vistas espectaculares del Espigüete; no había una sola nube.
Añadir a todo esto la gran cantidad de rastros de animales que pudimos observar en la nieve recién caída, ciervos, zorros, rebecos, incluso lobo.
La nieve recién caída durante gran parte de la noche desaconsejaba cualquier intento de subir, así que dedicamos la mañana para acercarnos al Curavacas, llegamos hasta la base pisando nieve blanda y pudimos observar sus largas canales, quedando citados para una nueva ocasión.
En definitiva, bonito fin de semana, en el que nos hemos hartado de nieve y condiciones "invernales". El Espigüete seguirá ahí, acompañado de otros picos de la Montaña Palentina y nosotros iremos para disfrutar de ellos.
Fotos .
 
 
Relato de acontecimientos por José Antonio Martín Conde (el de Villarino) y Carlos Elías Gómez Jiménez

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres